Escritorio nocturno con portátil, papeles y lámpara, imagen del poema Salir entero

Salir entero

Escribosin intención aparente. No para huir,sino para ponerlas cosasen su sitio. A esta edadya no se escribepara explicarse afuera, se escribepara saberqué ruido se quedaadentro y cuántoestamos dispuestosa soportar. Cada cual se aferraa su ideacomo a una tablaen alta mar. El aguano avisa. Escucharcansa. Decir“tienes razón” a veceses soloquerer salirentero. El cuerpolo sabe. La políticano como trinchera, sino como ruidoque no se apaga. La observo de noche, en una habitación

Fotografía en blanco y negro de una oficina sencilla, con una silla vacía y papeles sobre la mesa, iluminada por la luz tenue que entra por la ventana.

Aquel muchacho del 82

No sabría decir en qué momento empecé a echarme de menos. A veces pienso que fue en alguna oficina, mientras daba por hecho que eso también era vivir. Otras, simplemente creo que ocurrió por desgaste, por cumplir con lo previsto, por ir dejando cosas atrás sin querer. Hubo una época en la que creía en otras formas de estar en el mundo. No lo decía en voz alta, pero lo

Globo aerostático flotando sobre una línea de árboles en silueta, bajo un cielo abierto.

Buscando mi mar en Madrid

Buscando mi mar en Madrid es un poema escrito desde la distancia, pero no desde la pérdida. Vivo entre vuelos, horarios, metros y techos ajenos, mientras mi destino es el sur, donde empieza la brisa con olor a salitre. Este texto nace como una forma de sostener esa conexión invisible entre lo que somos y donde estamos, entre la ciudad que nos acoge y el amor que nos define. Madrid no